Cómo saber qué placa base tienes
Se puede averiguar sin abrir el ordenador, y manda en casi toda la compatibilidad.
Con el ordenador encendido
La placa sí se identifica por software, al revés que la fuente. En Windows, abre el menú de inicio, escribe «Información del sistema» y busca las líneas de fabricante y modelo de la placa base. Ahí aparece también la versión de la BIOS y su fecha.
Apunta las cuatro cosas juntas: fabricante, modelo, versión de BIOS y fecha. Es lo que hace falta para comprobar si un procesador está soportado, y buscarlo dos veces es tontería.
Si el equipo es de marca
En los ordenadores de fabricantes grandes verás un modelo propio de la marca en lugar del nombre de un fabricante de placas. Ahí conviene buscar la ficha técnica del modelo completo del equipo: es donde aparece el zócalo, cuántas ranuras de memoria hay y qué formato de placa lleva.
Con equipos de marca hay dos detalles que se descubren tarde: el formato de placa a veces es propietario, y la fuente puede llevar conexiones que solo encajan en esa placa. Los dos importan si algún día quieres reaprovechar la caja.
Para qué sirve el dato
La placa decide tres cosas que la gente suele descubrir tarde, casi siempre con la pieza ya comprada:
- Qué procesadores acepta, por zócalo y por versión de BIOS.
- Qué memoria admite: tipo, cuántas ranuras hay y cuántas están libres.
- Qué ranuras de expansión y de disco quedan disponibles, y cuáles se desactivan entre sí al ocuparlas.
El detalle de la BIOS
Un procesador puede encajar físicamente en el zócalo y aun así no arrancar si la placa lleva una BIOS antigua. Antes de comprar un procesador de una generación posterior a la placa, comprueba en la web del fabricante desde qué versión está soportado. Es el fallo más caro y el más fácil de evitar.
La trampa clásica: para actualizar la BIOS a veces hace falta arrancar, y para arrancar hace falta un procesador compatible. Algunas placas permiten actualizar sin procesador; otras no. Eso se mira antes de comprar, no después.
Lo que no vas a ver en la pantalla
Cuántas ranuras de memoria están ocupadas se puede consultar por software, pero el estado físico de las ranuras libres, los tornillos de sujeción y el espacio real alrededor del zócalo solo se ven abriendo. Si vas a montar un disipador grande, ese vistazo te ahorra una devolución.
Guarda la placa en tu ficha
Con la placa identificada, las comprobaciones de procesador y memoria dejan de depender de que te acuerdes del modelo.
Dudas que salen con esta guía
¿El zócalo se puede deducir del procesador que tengo?
Se puede orientar, pero no cerrar: un mismo zócalo abarca varias generaciones y no todas están soportadas en todas las placas. Lo que decide es la lista de procesadores compatibles del modelo concreto de placa, y esa la publica el fabricante.
¿Necesito la versión de BIOS para comprar memoria?
Para que la memoria funcione, no. Para que funcione a la velocidad anunciada, a veces sí: los perfiles de velocidad altos dependen de la BIOS y de la lista de módulos validados por el fabricante de la placa.
Windows me da un modelo raro o pone «Standard». ¿Y ahora?
Pasa en equipos de marca y en algunos portátiles. Busca entonces el número de serie o el identificador del equipo completo en la pegatina trasera y consulta la ficha del fabricante: ahí sí está el detalle técnico.
